Hoy reconocimos a quienes han construido, con su trabajo cotidiano, una parte esencial de la historia de la UABC.
Tuve la oportunidad de compartir este momento con 268 académicas y académicos que han dedicado 20, 25, 30, 35, 40 y hasta 45 años de su vida a nuestra universidad. En cada clase, en cada proyecto, en cada generación formada, permanece su huella. Su vocación ha transformado vidas y ha fortalecido el sentido social de nuestra institución.
Ser UABC es enseñar, acompañar y dejar huella en cada estudiante. Es entender que la educación transforma realidades y que cada esfuerzo en el aula trasciende en la vida de miles de personas.
Gracias a su entrega, la UABC cumple con su misión de formar profesionistas con valores, generar conocimiento y aportar al desarrollo de Baja California. El prestigio que hoy tenemos no es casualidad: es resultado del compromiso de quienes han hecho de la educación una forma de servir.
Este reconocimiento es, sobre todo, un acto de gratitud. A ustedes, por su dedicación; y a sus familias, por acompañar este camino.




